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Los grandes beneficios de la dieta mediterránea

Se trata de una forma de alimentación que ha ganado popularidad gracias a los estudios que probaron que ayuda a mejorar la salud y prevenir enfermedades.

Caracterizada por una elevada ingesta de frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales, semillas, pescado, aceite de oliva y vino -especialmente tinto-, y un reducido consumo de carnes rojas, la dieta mediterránea se ha convertido en objeto de numerosos estudios científicos. Los resultados asocian este tipo de dieta con múltiples beneficios para la salud y la erigen como una forma de prevenir enfermedades. 

Entre los principales hallazgos vinculados con el seguimiento de esta dieta de manera continua en el tiempo se encuentran:

  1. Preserva la memoria y previene el deterioro cognitivo: rica en grasas saludables para el cerebro, la dieta mediterránea puede favorecer la función cerebral y ayudar a prevenir la demencia y el deterioro cognitivo (1). Un estudio halló que la alta adherencia a la dieta mediterránea se asoció con un 40% menos riesgo de discapacidad cognitiva (2).
  2. Menor riesgo de enfermedad cardiovascular: diversos estudios demostraron que seguir una dieta mediterránea puede reducir de forma significativa el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluyendo la cardiopatía coronaria, el infarto de miocardio (ataque cardíaco) y el accidente cerebrovascular (ACV) (3). Estos beneficios se atribuyen a los efectos positivos de la dieta mediterránea sobre los factores de riesgo cardiovascular tales como la hipertensión arterial, los triglicéridos y el colesterol (4-7)
  3. Fortalece los huesos: un estudio sugiere que ciertos compuestos del aceite de oliva podrían ayudar a preservar la densidad ósea al incrementar la proliferación y maduración de células óseas (8). Otro estudio halló que los patrones alimentarios asociados con la dieta mediterránea pueden ayudar a prevenir la osteoporosis (9).
  4. Ayuda a controlar la diabetes y la glucosa en sangre: la dieta mediterránea tiene probados efectos benéficos para las personas con diabetes (10). Puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2 y a mejorar el control de la glucosa en sangre y el riesgo cardiovascular en aquellos que ya padecen diabetes (11). Cuando se comparó la dieta mediterránea con una dieta baja en grasas, a las personas con diabetes tipo 2 que siguieron la dieta mediterránea les fue mucho mejor: menos personas necesitaban tratamiento y experimentaron una mayor pérdida de peso y un mejor control del azúcar en la sangre (12).
  5. Combate la depresión: las personas que siguen la dieta mediterránea podrían estar protegidas contra la depresión (2, 13, 14). Un estudio de 2013 halló que las personas que seguían este tipo de dieta con mayor rigurosidad tenían un 98,6% menos riesgo de desarrollar depresión que las personas que siguieron la dieta más laxamente (13).
  6. Protege contra el cáncer: una mayor adherencia a la dieta mediterránea puede ayudar a prevenir el cáncer. Una revisión sistemática de estudios científicos halló que las personas que más adhieren a la dieta tienen un 13% menos riesgo de mortalidad por cáncer en comparación con aquellas que adhieren menos a la dieta (15). Entre los tipos de cáncer que ayuda a prevenir la dieta mediterránea se encuentran el de mamas, colorrectal, gástrico, de próstata, hepático y de cabeza y cuello (15, 16).

Referencias:

1. Ageing Res Rev. 2015 Nov 2. pii: S1568-1637­(15)
30030-1
2. Ann Neurol. 2013 Oct;74(4):580-91.
3. Crit Rev Food Sci Nutr. 2015 Nov 3:0. [Epub ahead of print]
4. Eur J Nutr. 2015 Oct 8. [Epub ahead of print]
5. BMC Med. 2013 Sep 19;11:207.
6. Rev Esp Cardiol (Engl Ed). 2015 Apr;68(4):290-7.
7. Am J Physiol Endocrinol Metab. 2015 Sep 1;309(5):E440-9.
8. Int J Food Sci Nutr. 2014 Nov;65(7):834-40.
9. Int J Food Sci Nutr. 2013 Mar;64(2):155-61.
10. BMJ Open. 2015 Aug 10;5(8):e008222.
11. Diabetes Res Clin Pract. 2010 Aug;89(2):97-102.
12. Ann Intern Med. 2009 Sep 1;151(5):306-14.
13. J Nutr Health Aging. 2013;17(5):441-5.
14. BMC Med. 2013 Sep 20;11:208.
15. Cancer Med. 2015 Oct 16. [Epub ahead of print]
16. JAMA Intern Med. 2015 Nov 1;175(11):1752-60.